Caracas.- Caracas amaneció este domingo ralentizada, con calles vacías, muy poca circulación de vehículos y comercios con largas filas de compradores, según constató EFE, un día después del ataque de EE.UU. en algunos puntos de esta capital y otras zonas aledañas y de la captura del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores.
Los establecimientos, sin embargo, restringían la entrada de personas en grupos pequeños para evitar aglomeraciones, como ocurrió el sábado, lo que obligó a los compradores a formar filas para acceder a los negocios.
En el oeste de Caracas, donde se encuentra el Palacio de Miraflores -la sede del Ejecutivo- y las principales instituciones gubernamentales, había poca circulación de personas.


