Este sábado 23 de mayo, desde la plaza de Colón hasta el Arco de Moncloa, han marchado en Madrid miles de personas para pedir la dimisión del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, así como la convocatoria anticipada de elecciones generales. La movilización estaba organizada por Sociedad Civil Española, integrada por más de 150 asociaciones.
Desde la Delegación del Gobierno en Madrid estiman que los asistentes a la “marcha por la dignidad” ha sido de 40.000 personas, mientras que las organizaciones convocantes elevan la cifra a 120.000. La manifestación ha finalizado en torno a las 12.30 horas, tras haber recorrido la calle Génova y terminar en Moncloa.
Con banderas de España y pancartas pidiendo la “Disolución de la mafia sanchista”, los manifestantes han realizado proclamas antiinmigración: “No es inmigración, es una invasión” o “Reemigración si no comen jamón”. La marcha también está marcada por los insultos dirigidos tanto al presidente del Gobierno como a Fernando Grande-Marlaska, ministro del Interior.
Los manifestantes también han vertido críticas contra los medios de comunicación, a los que han increpado durante la marcha: “¡Prensa española, manipuladora!“, han gritado, especialmente a un equipo de la televisión pública.
Distintos diputados y senadores del Partido Popular han acudido a la manifestación, encabezados por su portavoz en el Senado, Alicia García, así como el líder de Vox, Santiago Abascal, que en declaraciones a los medios de comunicación ha asegurado que “España está secuestrada por una mafia corrupta que está empobreciendo” a los ciudadanos», así como “promoviendo una invasión migratoria”.
Vox ha sido durante meses especialmente crítico con la regularización extraordinaria de migrantes aprobada por el Ejecutivo central y que entró en vigor el pasado 16 de abril. El partido de ultraderecha, al igual que la Comunidad de Madrid, Hazte Oír, la Asociación por la Reconciliación y la Verdad Histórica y la Asociación Libertad y Justicia, solicitó al Tribunal Supremo la paralización cautelar de la medida. Sin embargo, el Alto Tribunal desestimó ayer las peticiones.
El líder de Vox, junto con otros dirigentes del partido como el eurodiputado Jorge Buxadé, ha marchado tras una pancarta de “Echar a Sánchez también es una prioridad nacional”, medida que Abascal ha defendido como “un asunto de sentido común para cualquier país, que los nacionales estén en primer lugar en los intereses de los políticos”. El líder del partido de ultraderecha ha señalado que el presidente del Gobierno “va a hacer todo lo necesario por retrasar la convocatoria de unas elecciones” y “perpetuarse en el poder”.


