El Kremlin evitó confirmar que Rusia acepte una tregua energética con Ucrania, anunciada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y mantuvo su postura de que busca un acuerdo de paz duradero antes que una suspensión temporal de las hostilidades.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelensky, denunció poco después un ataque ruso contra una central termoeléctrica en la región de Kharkiv y otras dos instalaciones energéticas. La acusación se produjo tras el anuncio de Trump de una suspensión inmediata de los ataques contra infraestructuras energéticas de ambos países.
Dmitri Peskov, portavoz presidencial ruso, dijo que los contactos continúan y que Moscú informará cuando tenga una posición para comunicar. El Kremlin no confirmó si había aceptado la propuesta difundida por Trump.
Peskov recordó la postura del presidente ruso, Vladímir Putin, ante los llamados a detener los combates: “Nosotros no queremos una tregua, queremos una paz duradera y estamos dispuestos a hacer todo lo posible para ello”.
El portavoz añadió que Rusia busca “medidas verdaderamente eficaces y decisiones responsables que allanen el camino para una solución pacífica”. También sostuvo que Moscú está agradecido con Washington por sus gestiones diplomáticas para alcanzar un arreglo en la guerra.
Trump afirmó el domingo en su red Truth Social que Rusia y Ucrania habían consentido frenar los ataques contra sus redes energéticas. “Con efecto inmediato, se establece un alto el fuego en materia energética”, escribió el mandatario estadounidense.
Zelensky se declaró sorprendido por el anuncio de Trump, aunque señaló que sería una noticia positiva si Rusia cumplía con el compromiso. El presidente ucraniano afirmó que había dado las órdenes correspondientes a las fuerzas armadas de su país.
Poco después, denunció que Rusia había atacado una central eléctrica en Kharkiv y otras dos infraestructuras del sector durante la madrugada. “Está claro que Putin no lee las redes sociales”, afirmó Zelensky.
