Un incendio registrado la madrugada del viernes en un tren de mantenimiento provocó una de las mayores interrupciones recientes en el servicio ferroviario en Penn Station, Nueva York. El suceso ocurrió cuando un vagón de servicio ardió en la vía 11, desencadenando una emergencia que movilizó a decenas de trabajadores y paralizó el tránsito ferroviario en pleno inicio de la jornada laboral. Según la información oficial, la alarma se dio poco después de la 1:30 de la madrugada, momento en el que las primeras llamadas alertaron al Departamento de Bomberos sobre un foco ígneo dentro de uno de los túneles del río Hudson, en el área de acceso a Penn Station. Lo que en un principio parecía un incidente controlable pronto escaló en gravedad: a las 2:45 de la madrugada, las autoridades declararon una segunda alarma por la magnitud del fuego y la dificultad de acceso al lugar.
La rápida propagación del incendio forzó la interrupción de los servicios ferroviarios justo antes de la hora punta de la mañana, afectando a miles de personas que dependen diariamente de Penn Station para desplazarse a sus trabajos. La escena, según testigos y videos difundidos por redes sociales, era caótica; la estación, uno de los nodos de transporte más transitados de Estados Unidos, quedó sumida en la confusión mientras los equipos de emergencia luchaban por contener la situación.
El Departamento de Bomberos de Nueva York (FDNY) desplegó un operativo de gran escala, enviando 46 camiones y 141 efectivos al lugar. El personal trabajó intensamente para frenar el avance de las llamas, logrando finalmente controlar el incendio alrededor de las 4 de la madrugada y extinguirlo poco después. La intervención de los bomberos fue decisiva para evitar daños mayores en la infraestructura y minimizar las consecuencias para los trabajadores y usuarios del servicio.
Cinco empleados ferroviarios resultaron heridos durante el incidente. De ellos, dos sufrieron lesiones graves y debieron ser trasladados de urgencia al Hospital Bellevue, según informaron las autoridades. Las tres personas restantes, afectadas por el humo y posibles golpes, rechazaron la atención médica tras recibir asistencia en el lugar. El despliegue de medios y la pronta respuesta de los equipos de emergencia fueron considerados claves para evitar que el saldo fuera aún más grave.


