El segundo invitado a la final del Clásico Mundial de Beisbol 2026 es Venezuela, que se enfrentó al poderoso y sorprendente equipo de Italia, que perdió el invicto y se va a casa con una derrota de 4-2 en el loanDepot park de la ciudad de Miami.
Los venezolanos vinieron de atrás ante Italia para ganar 4-2 en el loanDepot park, y asegurar su primera clasificación a la final de un Clásico Mundial de Béisbol, en donde enfrentarán el martes a Estados Unidos.
“Un poquitico nervioso porque es lo que siempre soñé”, confesó el manager Omar López al preguntársele sobre sus sentimientos. “¿Cómo podía yo hacer para poner mi granito de arena y darle felicidad al país? Yo soy el que está al frente de esto y ese es [el problema en el que me metí] para poder darle una alegría a mi país. Pero era mi sueño, era un sueño que se lo transmitía a todo el mundo para poder estar en esta situación”.
López supo manejar de manera impecable su bullpen, tras una complicada apertura de Keider Montero. Esa y otras decisiones que surgieron en el momento, como resultado siempre de una preparación incesante, resultaron en el triunfo.
Después de que Montero permitió dos carreras en 1.1 innings en los que otorgó tres boletos, el relevo de Venezuela contó con labores estelares de Ricardo Sánchez (1.2 IL), Luinder Ávila (2.1), Ángell Zerpa (0.2), Eduard Bazardo (1.0), Andrés Machado (1.0) y Daniel Palencia (1.0). Ante ellos, Italia sólo pudo conectar tres imparables, negociar una base por bolas y se poncharon en ocho ocasiones.
Claro, todo va más allá de las decisiones de López. La confianza que tiene el timonel en su cuerpo técnico y en sus jugadores es absoluta. Eso ha resultado en la misma fórmula que han ejecutado a lo largo del torneo:
Bullpen, buen corrido de bases y bateo oportuno. En dos palabras, ‘Pelota Caribe’. No por nada, López explicó que la configuración de este roster se centraba en la fortaleza en la defensa y pitcheo.
Desde [que nos concentramos en] West Palm Beach mostramos la química que tenía [el grupo] y la armonía, somos hermanos, y esto es un… somos una familia, ¿sabes?”, indicó Maikel García, quien impulsó la carrera que puso a Venezuela arriba en el séptimo tramo. “Somos un conjunto, tenemos que confiar en los otros y esto no se gana con dos jugadores, se gana con los veintiocho que están en el roster”.
El arraigo de los jugadores con su país es innegable. La pasión que emana de todo el roster es contagiosa. Tanto, que Ronald Acuña Jr y García admitieron que una de las motivaciones para la final ante Estados Unidos es jugar por Latinoamérica.


